Internet es una red con una topología asombrosamente compleja
que, al contrario de lo que sucede en la red de área local
de su empresa, engloba millones de ordenadores y dispositivos
de interconexión de redes que se comunican entre si. Dentro
de esta telaraña cada ordenador o dispositivo se identifica
mediante un numero, único en la red, que permite acceder
a cada dispositivo en particular; lo que se conoce como dirección
IP (Internet Protocol). Este sistema, aunque efectivo para
los ordenadores y dispositivos de red, no es muy amigable de cara
a los usuarios que, en la práctica, no conseguirían
recordar mas que unas pocas de las direcciones IP con las que
trabajan cotidianamente.
Para minimizar este y otros problemas, se diseñó
el servicio de nombres de dominio (DNS) cuya misión
consiste en sustituir nombres (mucho más fáciles
de recordar que los números) por las direcciones IP correspondientes
a los dispositivos. Además DNS representa una estructura
jerárquica en forma de árbol que hace sencilla la
administración de cada una de las zonas o dominios
en las que se subdivide.
De forma sencilla podríamos decir que un dominio es un
espacio de nombres que representa, de forma jerárquica,
a una máquina o serie de máquinas; si por ejemplo
tomamos por caso el dominio "miempresa.com", la resolución
de nombres mediante DNS podría realizar la siguiente traducción:
| Nombre DNS |
Dirección IP |
www.miempresa.com |
213.24.60.1 |
central.miempresa.com |
213.24.60.2 |
ftp.miempresa.com |
213.24.60.3 |
En este caso el servidor DNS encargado de gestionar el dominio
"miempresa.com" sabe como resolver el nombre de cada
uno de los tres ordenadores "www", "central"
y "ftp" del ejemplo, a direcciones IP que son las que
se usan en realidad. Además el nombre "miempresa.com"
queda reservado a través de las organizaciones que se encargan
de coordinar los nombres de dominio a nivel mundial. Esta es una
explicación muy somera de un sistema bastante complejo
en el que, realmente, se pueden especificar por ejemplo: cual
es el servidor de correo electrónico para el dominio, crear
subdominios dentro del dominio principal, cuentas de correo, alias,
etc.
Así pues, cuando registramos un dominio lo que estamos
logrando, aspectos técnicos aparte, es que la empresa registre
su nombre en Internet para, por ejemplo, usar direcciones de correo
electrónico propias del tipo: info@miempresa.com, o para
tener una dirección para su página web, por ejemplo:
http://www.miempresa.com.
La gestión del Dominio puede ir asociada al
hospedaje
de una página Web o ser llevada a cabo como una simple
reserva del nombre de la empresa en Internet, para prevenir que
otra empresa o particular pueda registrar su marca con los consecuentes
problemas legales que esto le acarrearía cuando decida
tener presencia en la Red.
El procedimiento de registro de un dominio se realiza a través
de los organismos de coordinación de Internet pertinentes,
pero lo mas habitual es dejar en manos del proveedor de servicios
toda la operativa del proceso. El único requisito es satisfacer
una pequeña cuota, generalmente anual, por mantener la
reserva del nombre.
Para finalizar es importante señalar la diferencia existente
entre registrar y administrar un dominio.
Registrar: Nuestro proveedor de servicios Internet
o de Hospedaje gestiona nuestro dominio creando entradas para
ordenadores, por ejemplo nuestro sitio web "www.miempresa.com",
y creando un número variable de direcciones de correo
electrónico como "info@miempresa.com", actuando
a su vez como servidor de correo de nuestro dominio. Es el
caso más habitual y consiste en delegar todo el trabajo
en el proveedor de Internet.
Administrar: Esta opción es mucho más
sofisticada e implica que nosotros mismos gestionamos nuestro
dominio mediante el uso de un servidor DNS dentro de la propia
organización. Es de utilidad cuando se dispone, por
ejemplo, de un servidor de correo interno o se desea un control
total sobre el dominio. Otras de sus ventajas son que, una
vez instalado, ya no existe ningún coste asociado con
la gestión del dominio, se dispone de un número
ilimitado de cuentas de correo y se pueden especificar tantos
nombres DNS en internet como se deseen.
En cualquier caso podemos ocuparnos de que el registro, gestión
y administración de su dominio de Internet se realice de
forma transparente para su organización, evitando que se
preocupe de los trámites o de la implantación.