Un sistema operativo de red, indudablemente se distingue
por las facilidades que otorga tanto al administrador, como
a los usuarios. Ciertamente, este es otro de los puntos fuertes
de Windows 2003 Server. La cantidad de servicios (y su calidad),
son un punto sumamente importante que debe ser bien conocido
para sacarles su máximo provecho. Aunque no se detallan a
todos los servicios, se revisan los más importantes.
Lógicamente existen otros servicios o aplicaciones de valor
añadido no incluidos en Windows 2003 Server o provenientes de
otros proveedores de software que es conveniente detallar.
Servicios de Internet. Microsoft está claramente comprometida
para afianzarse en un mercado en el que, hasta hace poco, se hallaba
en una posición minoritaria: el de la implantación de servidores
en Internet. Una clara muestra de esta tendencia es .NET, la nueva
plataforma de desarrollo de aplicaciones en la que todo gira alrededor
de la idea de que la red, Internet, va a constituirse en el ámbito
en el que las aplicaciones van a prestar sus servicios, en lugar
de ser un mero mecanismo de comunicación. Es evidente que hasta
hace relativamente poco tiempo, la mayoría de los servidores web
estaban basados en plataformas UNIX. Esta situación ha cambiado
y está cambiando, para invertirse, en buena medida, en la tendencia
inversa de tal forma que muchos administradores de servidores
web están decantándose por servidores windows.
Windows 2003 Server integra los servicios de información más
utilizados dentro del mundo de Internet, de ahí se deriva su nombre.
La integración de estos servicios nos permite ejecutar y administrar
servidores Web, FTP, SMTP o NNTP, accesibles desde el exterior
o desde la propia red corporativa. Así pues es posible, por ejemplo,
alojar una web propia (Internet o Intranet) por la que
se puede navegar utilizando software cliente estándar como los
navegadores Web actuales.
Servicios de Terminal. Los Servicios de Terminal pueden
ser establecidos para la administración remota del servidor o
como un servidor de aplicaciones. Básicamente permiten que múltiples
clientes inicien conexiones simultáneas en servidor, consiguiendo,
por ejemplo, entornos apropiados para el teletrabajo, uso de aplicaciones
basadas en cliente/servidor, conexiones remotas desde sucursales
o delegaciones, o mantenimiento remoto por parte del personal
técnico.
Servicios de Acceso Remoto. El acceso remoto permite a
usuarios móviles o remotos, utilizar conexiones telefónicas o
de banda ancha para enlazarse a las redes corporativas. De esta
manera pueden trabajar virtualmente como si estuvieran conectados
a su red. Este servicio también ofrece la posibilidad de enlazar
dos redes vía RDSI, ADSL u otros medios para crear una red virtual
privada (Virtual Private Network o VPN).
Microsoft Exchange Server es la plataforma ideal para
mensajería decisiva de negocios, con interoperabilidad sin igual,
bajos costos de administración y poderosas funciones de colaboración.
Microsoft® Exchange Server 2003 se integra perfectamente en el
sistema operativo Microsoft Windows 2003, asegurando el cumplimiento
de las necesidades de mensajería y colaboración de empresas de
cualquier tamaño, desde organizaciones pequeñas hasta empresas
de gran magnitud. En conjunto con el software del cliente, Microsoft®
Outlook 2003, Microsoft® Exchange provee una infraestructura de
mensajería y colaboración de alta fiabilidad, escalable
y fácil de administrar. Su nuevo e innovador sistema Microsoft
Web Storage System combina la fiabilidad y escalabilidad de Exchange
con la accesibilidad y transparencia de Internet para proveer
un poderoso repositorio de conocimientos, así como una plataforma
para aplicaciones de negocios. El servidor Exchange 2003 Conferencing
Server proporciona una plataforma para servicios de datos, audio,
y video conferencia, estableciendo una base para nuevas vías de
colaboración.
En una época donde la información es la clave, no basta con
tener correo electrónico y acceso a Internet. Para satisfacer
las demandas del mercado en forma rápida e inteligente, es
necesario reducir las barreras de tiempo, distancia y tecnología
para mantener al personal de su empresa al día en tiempo real, y
en cualquier lugar donde se encuentren. Exchange 2003 le ofrece
una plataforma de comunicación que permite que todos en su
empresa estén en contacto de diversas maneras.
Servidor de Fax Corporativo. El empleo manual del fax
está quedando rápidamente obsoleto. Las investigaciones realizadas
demuestran que un servidor profesional de fax puede ahorrar costes
sustanciales a su organización, a la vez que mejora su imagen
y su servicio al cliente. Existen varias gamas de aplicaciones
servidores de fax, desde pequeñas empresas hasta grandes organizaciones,
que permiten diferentes grados de funcionalidad. Básicamente un
servidor de fax permite, mediante una sola línea telefónica y
un MODEM analógico o RDSI convencional, el envío y/o recepción
de los faxes de toda una organización.
Estas soluciones software se basan en una parte cliente,
que se instala en cada equipo que necesite utilizar el servicio
y una parte servidor que gestiona la cola de faxes, como si de
una cola de impresión convencional se tratara y controla el
MODEM y el envío y recepción efectivo. El sistema por el que
los clientes pueden mandar y recibir documentos varía en función
de las características del servidor escogido, siendo el método
más habitual el envío de documentos a una impresora virtual que
manda sus trabajos al servidor. No obstante existen paquetes más
avanzados que utilizan como enlace programas de mensajería
comunes como Microsoft Outlook / Exchange tanto para envío
como para recepción.
Antivirus Corporativo. No hay duda de que las infecciones
por virus informáticos representan una de las mayores amenazas
en materia de seguridad que puede sufrir una organización. La
rápida proliferación de este tipo de programas maliciosos unida
a su rápida propagación debida a las, cada vez más integradas,
infraestructuras de comunicación existentes y al uso de Internet,
hacen que se deba estar atento a los riesgos potenciales a los
que la empresa está expuesta. Naturalmente todo profesional o
usuario sabe que hay que tener un buen antivirus instalado, sin
embargo el elemento más crítico a la hora de defender una red
frente a infecciones es una adecuada política de actualizaciones
que le proporcione una protección adecuada (hay que tener en cuenta
que aparecen hasta una decena de virus nuevos cada día).
Un antivirus corporativo no sólo consiste en un conjunto de programas
detectores adecuados sino también en un manejador centralizado
que obligue a que se cumplan una determinada serie de directivas
en todos y cada uno de los equipos de la red susceptibles de infección.
Estos gestores se encargan de tareas como: no permitir la desactivación
del detector por parte del usuario, realizar automáticamente la
actualización de definiciones de nuevos virus (con la frecuencia
que se desee) o de realizar informes para comprobar, por ejemplo,
que todos los equipos tengan la protección adecuada o de donde
proceden los intentos de infección mas frecuentes.
Existen detectores/limpiadores adecuados a cada necesidad y
situación: Estaciones de trabajo, servidores de ficheros o
aplicaciones, servidor de correo (Internet o corporativo),
servidores proxy, etc., de manera que la detección y eliminación
se realice en la fase más temprana posible, siendo normalmente
la combinación de varios de ellos la solución mas apropiada.
Servicios Firewall y Proxy. El otro gran objetivo a nivel
de seguridad de todo sistema informático es la protección frente
a ataques e intrusiones en recursos corporativos por parte
de intrusos a los que no se permite el acceso a los mismos. Por
estos recursos entenderemos tanto el acceso a una carpeta compartida
en un servidor, el acceso a los buzones de correo de los usuarios
corporativos, o incluso el acceso a una sesión de Telnet de un
servidor interno.
La seguridad siempre será relativa al tipo de servicios que
queramos ofrecer a los usuarios autorizados, según se establece
en la política de seguridad de la empresa. La política de
seguridad debe ser una normativa mediante la cual se especifican
distintos aspectos referentes a la seguridad informática de la
empresa. Estos aspectos pueden ser desde cuantas letras han de
tener las contraseñas de los usuarios corporativos y cada cuanto
tiempo han de cambiarlas, qué protocolos (Telnet, http, smtp, ftp,
etc.) van a permitir que hablen las máquinas internas con las
externas y en su caso quien va a poder iniciar la conexión, y
hasta la política que se va a seguir para permitir el acceso
restringido a recursos internos.
Aunque se suele reseñar, a menudo en medios de comunicación no
demasiado especializados, que un cortafuegos nunca protegerá al
cien por cien a estos recursos internos de acceso no autorizados
ya que las técnicas de intrusión avanzan día a día (aunque el
hardware y software de los cortafuegos también) y todos los días
se descubren nuevos fallos (bugs) en sistemas operativos y software
de servidores, también es cierto que un cortafuegos bien
configurado junto con servidores igualmente configurados y
protegidos puede poner las cosas muy difíciles a estos potenciales
intrusos, por no decir imposibles (siempre teniendo en cuenta
la política de seguridad de la empresa y a la correcta configuración
de cortafuegos y servidores).
Los cortafuegos son uno de los dos enfoques básicos que se dan
al asunto de la seguridad en redes informáticas. Estos dos enfoques
son tradicionalmente la defensa en profundidad que se caracteriza
por proteger cada una de las máquinas susceptibles de ser accedidas
por personas no autorizadas, ya que está demostrado que un tanto por
ciento elevado de los fraudes informáticos proceden del interior
de las propias organizaciones, y por otro lado la defensa perimetral
consistente en llevar toda la carga correspondiente a la seguridad
en la red corporativa al elemento de conexión de esta red
corporativa con el exterior (generalmente Internet). Es en este
último punto, en el nexo de unión entre la red interna y el
mundo exterior, donde los cortafuegos se encargan de filtrar y
rechazar los intentos no legítimos de acceso a los recursos.
Consúltenos y le proporcionaremos la asesoría y el personal
necesarios para decidir e implantar los servicios de red que le
sean de utilidad. Tanto a nivel de productividad como de seguridad
corporativa, nuestros profesionales le ayudarán a encontrar
la solución más idónea.